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Solución
El frasco ámpula contiene:
Nimodipino.................... 10 mg
Vehículo cbp.................. 50 mL
El nimodipino es un agente bloqueador del calcio con propiedades específicas que disminuyen la presión arterial con escasos efectos sobre la frecuencia cardiaca y pequeños aumentos del gasto cardiaco. Aunque es un adyuvante en la disminución del espasmo y por tener cierta selectividad sobre las arteriolas cerebrales, su principal indicación es la deficiencia neurológica después de hemorragia subaracnoidea iniciada su aplicación dentro de las 96 horas de haberse producido la misma. También está indicado en el traumatismo cráneo encefálico severo donde puede revertir el vasoespasmo traumático y mejorar las funciones fisiológicas cerebrales y tener efectividad en la inhibición de la agregación plaquetaria. Parece ser efectivo en la reducción de la isquemia cerebral posterior a accidentes cerebrovasculares y en el tratamiento profiláctico de la migraña. Su efecto antihipertensivo sistémico es superado por otros fármacos.
Está contraindicado en hipersensibilidad al fármaco, insuficiencia hepática y renal, insuficiencia cardiaca, arritmias con hipotensión arterial.
En general es bien tolerado y el efecto adverso más frecuente es la hipotensión relacionada con la dosis. Puede presentarse también, edema, cefalea y sofocación. En casos aislados se ha encontrado fatiga, irritabilidad, somnolencia, desorientación, depresión, aumento de LDH, náuseas. Muy rara vez dolor abdominal, vómitos, diarrea, ictericia y hepatitis. Existe la posibilidad de que se presenten sibilancias, rash y acné.
Caja con 1 frasco ámpula etiquetado con 50 mL (10 mg/50 mL) con o sin equipo perfusor de polietileno. Todas las presentaciones con instructivo anexo.
Administración:
Infusión intravenosa continua: Al inicio del tratamiento, administrar al paciente durante las primeras dos horas, mediante bomba de infusión por catéter central, 1.0 mg de nimodipino por hora (5 mL de la solución, aproximadamente 15 mcg/kg/h). En caso de que el peso del paciente sea considerablemente menor a 70 kg, debe iniciarse con una dosis de 0.5 mg por hora.
En pacientes que presenten reacciones adversas se debe reducir la dosis o incluso suspender el tratamiento de ser necesario. En caso de alteración de la función hepática se debe ajustar la dosis o incluso suspender el medicamento en función de los valores de presión arterial.
Si el medicamento es bien tolerado, particularmente si no hay una marcada reducción de la presión arterial, después de las 2 primeras horas, se aumenta la dosis a 2.0 mg por hora (10 mL de la solución, aproximadamente 30 mcg/kg/h). Después de esta cantidad ya no debe aumentarse la dosis. En pacientes con hipertensión debe reducirse la dosis a 0.5 mg de nimodipino por hora y después no subir la dosis a más de 1.0 mg por hora. En aquellos pacientes que muestren intolerancia al nimodipino, debe suspenderse su administración.
Se debe monitorear la presión arterial del paciente durante el tratamiento. La solución de Nimodipino no debe agregarse a bolsas o frascos para infusión y no debe mezclarse con otros medicamentos.
Nimodipino se debe administrar en forma simultánea utilizando una llave de tres vías con soluciones para infusión como solución glucosada al 5.0%, cloruro de sodio al 0.9%, Ringer lactato, Ringer lactato con magnesio (Hartman) o dextrán 40 con una relación de volumen aproximada de 1:4 (nimodipino solución en infusión), por una vía nimodipino y por la otra solución.
También puede administrarse simultáneamente con manitol, albúmina humana y sangre. La administración de nimodipino debe continuarse durante la anestesia, cirugía y angiografía.
El nimodipino se absorbe por los tubos de infusión fabricados con PVC, por lo cual solo deberán utilizarse tubos de polietileno. El nimodipino es sensible a la luz.
Profilaxis: La administración intravenosa de nimodipino debe iniciarse dentro de los primeros cuatro días de haber ocurrido la hemorragia subaracnoidea y debe continuarse durante el periodo de riesgo máximo de vasoespasmo, 10 a 14 días después del evento aneurismático.
Administración intracisternal:
En el tratamiento quirúrgico posterior a la ruptura de algún aneurisma, es probable que la cantidad de sangre y coágulos sanguíneos liberen potentes factores que ocluyen el drenaje sanguíneo fomentando el vasoespasmo como la oxihemoglobina.
Además de volver rígidas y no reactivas a las paredes vasculares, la oxihemoglobina contribuye a la liberación de radicales libres y la peroxidación de lípidos. Esto obliga a la intervención quirúrgica para el retiro de coágulos y el cierre de los aneurismas con una solución de nimodipino/ringer recién preparada (1 mL de nimodipino, solución para infusión, más 19 mL de solución de ringer) y se debe calentar a temperatura corporal. Debe utilizarse inmediatamente después de su preparación. Se deben cubrir los aneurismas reparados con la solución de nimodipino/ringer y dejar actuar por un minuto. Aspirar la solución y repetir la operación hasta un total de 10 veces. No olvidar que la solución de nimodipino/ringer no debe exponerse a la luz.
Terapia de rescate. Administración intratecal lumbar.
La terapia de rescate se utiliza cuando el tratamiento hemodinámico no arroja resultados positivos.
El primer paso es un bolo intravenoso de nimodipino/ringer (0.4 mg) vía intravenosa y minuto después y como segundo paso, la administración continua de una solución de nimodipino/ringer a una concentración de 2 mg/100 mL y un flujo de 0.4 mg/h durante tres días. Esta administración se puede llevar a cabo mediante un catéter intratecal lumbar de entrada-salida o mediante bombas de infusión continua o bombas de flujo estable.
